Pastel alemán de chocolate
Aprende a preparar un pastel alemán de chocolate esponjoso, húmedo y fácil, con sabor intenso a cacao y una textura perfecta para celebraciones o meriendas.
El pastel alemán de chocolate es un clásico de la repostería casera, conocido por su miga suave, sabor profundo a chocolate y acabado elegante. Esta versión, inspirada en la tradición de los pasteles de chocolate más esponjosos, combina cacao, mantequilla y una masa bien aireada para lograr un resultado húmedo y delicioso. Es ideal para cumpleaños, celebraciones familiares o para acompañar un café por la tarde. La receta es sencilla, pero el resultado tiene una presencia especial, perfecta para quienes buscan un postre de horno con sabor intenso y textura equilibrada.
Ingredientes
- 3 huevos grandes
- 200 g de azúcar
- 120 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 180 ml de leche
- 200 g de harina de trigo
- 60 g de cacao en polvo sin azúcar
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de café soluble disuelto en 1 cucharada de agua caliente, opcional
- Mantequilla y harina extra para engrasar el molde
- Azúcar glas o cobertura de chocolate para decorar, opcional
Instrucciones
- Precalienta el horno a 180 C. Engrasa y enharina un molde mediano para pastel.
- En un bol, bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema clara y homogénea.
- Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
- Incorpora el extracto de vainilla y, si deseas un sabor más intenso, el café soluble disuelto.
- Tamiza la harina, el cacao, el polvo de hornear y la sal en otro recipiente.
- Agrega los ingredientes secos a la mezcla alternando con la leche, removiendo solo hasta integrar para no endurecer la masa.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
- Hornea durante 40 a 45 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.
- Retira el pastel del horno y deja enfriar durante 10 minutos antes de desmoldar.
- Cuando esté completamente frío, espolvorea con azúcar glas o cubre con chocolate, si lo prefieres.