Salsa holandesa clásica
Aprende a preparar una salsa holandesa sedosa, estable y deliciosa para huevos, espárragos, pescados y verduras, con técnica sencilla y resultado profesional.
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Tiempo de preparación
10 min
Tiempo de cocción
10 min
Tiempo total
20 min
Porciones
4 porciones
La salsa holandesa es una emulsión clásica de la cocina europea, famosa por su textura aterciopelada y su sabor delicado con mantequilla y limón. Ideal para huevos benedictinos, espárragos, pescados al vapor y verduras, esta versión te guía paso a paso para lograr una salsa estable y brillante en casa. Siguiendo la técnica correcta, obtendrás una holandesa suave, equilibrada y lista para elevar cualquier plato.
Ingredientes
- 3 yemas de huevo
- 150 g de mantequilla sin sal
- 1 cucharada de agua
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta blanca
- 1 pizca de cayena o pimienta de cayena, opcional
Instrucciones
- Derrite la mantequilla a fuego bajo sin dejar que hierva. Si lo deseas, retira la espuma superficial para obtener una salsa más fina.
- Coloca las yemas de huevo y el agua en un bol resistente al calor o en una cazuela pequeña. Bate hasta integrar.
- Lleva el bol a baño maría suave, sin que el fondo toque el agua, y bate de forma constante hasta que la mezcla espese ligeramente y se vuelva más pálida.
- Retira del calor y añade la mantequilla derretida poco a poco, en hilo fino, mientras sigues batiendo para emulsionar la salsa.
- Incorpora el zumo de limón, la sal, la pimienta blanca y, si quieres, una pizca de cayena. Mezcla hasta que la textura quede lisa y brillante.
- Si la salsa queda demasiado espesa, añade unas gotas de agua tibia y bate de nuevo. Si queda demasiado líquida, vuelve brevemente al baño maría y bate hasta espesar.
- Sirve de inmediato sobre huevos, verduras o pescado, o mantenla tibia durante poco tiempo para evitar que se corte.
Receta redactada para fines informativos. Las cantidades y tiempos pueden variar según el tamaño de los huevos, la temperatura y la técnica utilizada. Mantén el fuego bajo para evitar que la salsa se corte.