Salsa holandesa clásica

Publicado: 2026-06-24 · Stefano Barcellos

Aprende a preparar una salsa holandesa sedosa, estable y deliciosa para huevos, espárragos, pescados y verduras, con técnica sencilla y resultado profesional.

PãesMolhos e Bebidassalsascocina clásicaemulsionesacompañamientos
Tiempo de preparación 10 min
Tiempo de cocción 10 min
Tiempo total 20 min
Porciones 4 porciones

La salsa holandesa es una emulsión clásica de la cocina europea, famosa por su textura aterciopelada y su sabor delicado con mantequilla y limón. Ideal para huevos benedictinos, espárragos, pescados al vapor y verduras, esta versión te guía paso a paso para lograr una salsa estable y brillante en casa. Siguiendo la técnica correcta, obtendrás una holandesa suave, equilibrada y lista para elevar cualquier plato.

Ingredientes

Instrucciones

  1. Derrite la mantequilla a fuego bajo sin dejar que hierva. Si lo deseas, retira la espuma superficial para obtener una salsa más fina.
  2. Coloca las yemas de huevo y el agua en un bol resistente al calor o en una cazuela pequeña. Bate hasta integrar.
  3. Lleva el bol a baño maría suave, sin que el fondo toque el agua, y bate de forma constante hasta que la mezcla espese ligeramente y se vuelva más pálida.
  4. Retira del calor y añade la mantequilla derretida poco a poco, en hilo fino, mientras sigues batiendo para emulsionar la salsa.
  5. Incorpora el zumo de limón, la sal, la pimienta blanca y, si quieres, una pizca de cayena. Mezcla hasta que la textura quede lisa y brillante.
  6. Si la salsa queda demasiado espesa, añade unas gotas de agua tibia y bate de nuevo. Si queda demasiado líquida, vuelve brevemente al baño maría y bate hasta espesar.
  7. Sirve de inmediato sobre huevos, verduras o pescado, o mantenla tibia durante poco tiempo para evitar que se corte.
Receta redactada para fines informativos. Las cantidades y tiempos pueden variar según el tamaño de los huevos, la temperatura y la técnica utilizada. Mantén el fuego bajo para evitar que la salsa se corte.