Salsa de pollo a la naranja
Aprende a preparar una salsa de pollo a la naranja cremosa, aromática y fácil, ideal para acompañar arroz, pasta o verduras.
aves y frangosalsapollonaranjacocina caserareceta fácil
Tiempo de preparación
15 min
Tiempo de cocción
25 min
Tiempo total
40 min
Porciones
4 porciones
Una salsa de pollo a la naranja con equilibrio perfecto entre dulzor, acidez y sabor salado. Es una preparación versátil que funciona muy bien con pechuga, muslos desmenuzados o pollo asado. Ideal para servir con arroz blanco, puré de patatas, pasta o verduras salteadas. La receta es sencilla, rápida y aporta un toque fresco y aromático a cualquier comida.
Ingredientes
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña picada finamente
- 2 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 250 ml de caldo de pollo
- 200 ml de zumo de naranja natural
- 1 cucharada de ralladura de naranja
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharadita de miel
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 400 g de pollo cocido y desmenuzado o en dados
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 pizca de tomillo seco o perejil picado para finalizar
Instrucciones
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio y sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
- Añade el ajo y cocina durante 1 minuto, removiendo para que no se queme.
- Agrega la mantequilla y, cuando se derrita, incorpora la harina. Cocina durante 1 o 2 minutos para formar un roux suave.
- Vierte poco a poco el caldo de pollo y mezcla bien para evitar grumos.
- Añade el zumo de naranja, la ralladura, la salsa de soja, la miel y la mostaza Dijon. Remueve hasta integrar.
- Cocina a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, o hasta que la salsa espese ligeramente.
- Incorpora el pollo cocido y mezcla para que se impregne bien con la salsa.
- Ajusta de sal y pimienta, cocina 3 a 5 minutos más y termina con tomillo seco o perejil picado.
- Sirve caliente acompañado de arroz, pasta, patatas o verduras.
Receta orientativa elaborada para uso doméstico. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar según los ingredientes utilizados y el tamaño de las porciones.